jueves, 27 de diciembre de 2012


                                        Shanghai

         No es una crítica aislada. Visitar Shanghai te aviva muchas sensaciones que dejas atrás al entrar en China. Una extraña sensación que te envuelve nada más llegar a la Estación Sur de Shanghai; limpieza, orden e inglés. El sistema eficiente de metro te lleva hasta la misma puerta del hotel y, una vez que dejas de depósito el mismo valor que has pagado por la reserva, te diriges al corazón de la gran metrópolis asiática. Son casi 20 millones de personas conviviendo, pero realmente la amplitud queda patente. Lo que quizás no es tan fácil de encontrar es la Oficina de Turismo, y mucho más difícil aún a alguien que te la localice. Pero aunque sea pagando, te haces con un mapa.


Oficina de Turismo junto al río 

         Primer lugar aparente, céntrico y señalizado que se puede visitar es el Museo de Shanghai. Es gratuito, concurrido y en su interior se encuentra muy buena parte de patrimonio en cerámica, joyas, muebles, pintura, telas, numismática y algunas exposiciones temporales de excepción.


Relieve en el Museo de Shanghai

         Otro de los museos que merece la pena visitar con tiempo es el Museo de Ciencia y Tecnología. Es fácil llegar en metro después de recorrer un laberinto de tiendas. Cuando se llega a comprar el billete te dan opción a la compra de entradas para cine en 4D, Teatro Espacial o IMAX. Varias salas recrean el saber tecnológico y las Ciencias Naturales. Venden Coca Cola a muy buen precio en el interior, pero agua no.


Museo de Ciencia y Tecnología

         Salir por Shanghai es fácil. Todo el mundo te indica la misma direccion, “Xiantiandi”. Otra cosa es que al llegar, tu concepto de ambiente sea el mismo o que sean fechas adecuadas para ver gente en las terrazas. También se puede salir por “Hengshan Road”, calle de pubs y discotecas repletas de extranjeros, ahora bien, mucho cuidado de las horas a las que se va y del local al que te metes.

Shanghai World Financial Center desde
la planta superior a 480m

         Sin embargo, una de las mayores atracciones que suelen servir de referencia a los turistas que llegan a Shanghai es subir a alguno de los rascacielos. Yo subí a dos de ellos. Uno con 487 m es el “Shanghai World Financial Center”. Cuesta 150 Yuanes subir, pero su piso más alto tiene un pavimento de cristal desde el que se pueden ver los áticos de los rascacielos que hay alrededor… “Impresionante”. También subí al Hotel Radisson Blue New, donde se encuentra el restaurante “The Dome” con 208 metros de altura y uno de las vistas excepcionales de la ciudad según va girando el propio restaurante mientras comes.


Panorámica del CBD en Shanghai desde la orilla de "El Bund"
God's Temple
         No hace falta decir que en una ciudad en la que, se mire donde se mire, los rascacielos te rodean. En una ciudad en la que, sea cual sea el rascacielos desde el que se mire, la ciudad nunca termina. En una ciudad en la que busques lo que busques, tiene que estar, merece la pena visitar el Yu Garden y el God’s Temple, para introducirse en una atmósfera de humo, máscaras, colores y frescos de pintura en los templos, que alejados de los modernos rascacielos, el vidrio y la luz, devuelven  las personas su condición espiritual.


Barrio tradicional cercano al God's Temple


                      “Merry Christmas”      
            
         Los días festivos de Navidad en China son diferentes a los occidentales obviamente, pero las diferencias se ven en muchos más allá de aquellos detalles que inicialmente llegamos a imaginar. A simple vista el entorno no es muy distante porque el frío también está presente en la fiesta… y de hecho ha venido con muchos amigos. En el caso de los sonidos, como ya comenté es frecuente escuchar al camión que limpia las calles avisando de su paso con villancicos. Menos frecuente es escuchar el pasodoble “España cañí” en una moto de juguete cuando sales de tu casa. No lo tengo grabado porque me quedé mirando al niño que estaba sobre la moto, saqué la cámara y el niño se paró asustado, dejando de sonar aquella fabulosa canción, que bien podría haber hecho famosa en China el grupo “Parchis”. Quizás algo más navideño, fácil de encontrar en estas fechas en alguna de las cosmopolitas ciudades chinas son dulces e incluso “vino caliente”.


Centro comercial en Shanghai el día de Navidad

         Preguntar a un chino por la Navidad es como preguntar a un occidental por las galletas de arroz; Supone que puede haberlas pero no conoce el sabor ni sabe dónde encontrarlas. La Navidad que estoy viviendo en China es la del “Merry Chrismas”, la de las bolsas con regalos, la de los adornos en las tiendas y las fiestas con los amigos. Sería como vivir Halloween en España varios días seguidos. Sin embargo, dentro de este entorno sintético quedan rincones con espíritu Navideño propio de Europa.


Exterior de la Catedral de Shanghai

         Tú llegas a Shanghai y no conoces nada de Shanghai. Por casualidad llegas al Museo de Shanghai y preguntas por una oficina de Turismo en Shanghai a la responsable de información del museo. La chica quizás ha entendido que has preguntado si conoce algún lugar donde practicar “pino-puente” cerca, y te responde asombrada que eso no sabe donde puede haberlo y pone cara de que seguramente siquiera exista. Resumiré que en una recóndita oficina de información, encontré un mapa sobre el que había una tímida referencia a la Catedral Católica de Shanghai.


Interior de la Catedral de Shanghai
         Después de haber descubierto un pequeño barrio lleno de luces de Navidad con puestos y bares con bebidas calientes repletos de occidentales que aprovechan sus días festivos en Shanghai, aun quedaba tiempo para curiosear como sería aquella catedral católica señalada en el mapa. Al salir del metro en “Xujiahui” y habiendo tenido que preguntar varias veces, tras la esquina de un ajardinado edificio, se levantó frente a mi algo que me devolvió de golpe a mi casa. Una solitaria iglesia con dos altas torres, construida en piedra, con iluminación dorada y rodeada por una valla. En su interior bancos con gente en silencio a la espera, grandes pantallas de televisión en los pilares para seguir las ceremonias, al fondo, un gran pesebre representado. Eran las 17:55. Tras echar un vistazo al interior,  varios religiosos comienzan a cantar “Puer natus est nobis” en gregoriano. Ha llegado el sacerdote al altar mayor y por los altavoces suenan rotundas palabras en chino, la gente se santigua. Está dando comienzo la misa de Navidad en la colmada catedral de Shanghai.


Nacimiento en la Catedral de Shanghai


                                               Bai Du

         Para mi “Bai Du” tiene un nombre simpático, como si fuese un nombre de panda, pero no lo es. Para el que llega a China es un nombre que escucha frecuentemente. En mi caso me decían “busca en bai du” y yo contestaba “no, no… ya busco en “Google”. En dos días te acostumbran porque básicamente Google.es  no se carga más de tres veces. En dos días te acostumbran porque, por ejemplo, marca.es, tampoco se carga. En dos días te acostumbran porque buscando algo “sospechoso” como “Rabbit”, tampoco se carga la página y supones que te  han censurado la búsqueda. Espero que las amas de casa chinas no quieran nunca saber como cocinar conejo.
         Bai Du es un buscador chino. TODO está en Bai Du; películas, imágenes, información, mapas o música… ¡china! Hay sin embargo algunas herramientas que son interesantes y que te hacen comprender cosas como ¿Por qué no hay tiendas de cd’s en Xiantao? ó ¿Por qué la gente puede conseguir auriculares bluetooth de marca por 10 euros?

         Estas herramientas son:

www.baidu.com: Buscador chino. Puedes encontrar la mayor parte de información que busques referente a China.


music.baidu.com: Básicamente se busca una canción o un artista y te va recopilando cada una de las canciones que seleccionas hasta que te hace una magnífica lista de reproducción y de descarga… Si… tal cual. Buscas una canción y la descargas.


 www.taobao.com: Buscador de productos, es decir, bienes y servicios, es decir, se pueden buscar incluso personas de compañía, placenta, inyecciones de botox, mosquitos muertos, es decir, puedes encontrar casi de todo. Lo mejor es que puedes hacer seguimiento, preguntar al vendedor vía chat antes de comprar, encontrar opiniones sobre ese producto específico, pagarlo después de recibirlo y devolverlo si se estropea. Se de bufandas gigantes de lana por 3 yuanes (8Y=1€) hasta kits completos de Navidad (gorros, luces, adornos, árboles etc…) gratuitos por envío con errores en la cantidad.



jueves, 20 de diciembre de 2012


                                  Dián Shì Tai

A petición de los lectores haré una humilde referencia sobre lo poco que se sobre la televisión china. Lo cierto es que he necesitado ayuda para poder sacar información al respecto de esta entrada. Con investigación y con la simpatía de la sociedad china he podido realizar este artículo.

Lo primero que he de decir es que resulta difícil entender la televisión en China ¿Por qué?... pues porque está en chino… ese idioma que todo el mundo sabe que se escribe con dibujos y que tiene sonidos parecidos que suenan a “ch” y “ele”… así que no cabe más discusión. Sin embargo, de vez en cuando si que he visto alguna emisión…

La emisora de tv principal en China, perteneciente al estado, es la CCTV, Como su propio nombre indica es el Canal Chino de Televisión, no os dejéis engañar si os dicen ·Chinese Central Television·. Es la emisora de TV  más importante y al igual que en otros países tiene varios canales especializados.

CCTV1 – Generalista. Noticias, predicción del tiempo, novelas, deportes…
CCTV2 – Canal de economía o “Jing jì”
CCTV3 -  Variedades, shows, entretenimiento…
CCTV4 -  Noticias, cultura e historia de China… “Discovery China”
CCTV5 – Canal de deportes chino.
CCTV6 – Películas.
CCTV7 – Canal para niños y niñas chinos.
CCTV8 – Series de televisión.
CCTV9 – Canal de la televisión china en inglés.
CCTV10 – Ciencia y educación. Documentales.
CCTV11  - Canal que emite Opera de Beijing.
CCTV12 – Sociedad, actualidad y sucesos.
CCTVE – Canal de la CCTV para hispanohablantes.
Además de los canales propios que se emiten desde Pekin, también hay otra serie de canales de ámbito regional y local. Los de ámbito regional se pueden ver en el resto del estado mientras que los canales locales, a no ser que tengan relevante importancia, solo se ven en las propias poblaciones que los emiten. Hay programas de entretenimiento como “Happy Camp” de la Hunan Satellite TV, donde varios famosos realizan juegos con algunos participantes. En verano se emiten programas más conocidos por los telespectadores españoles como “Chuang guan”… también conocido como “Humor Amarillo”.

Xiantao también tiene su propia televisión y ayer les hice una amistosa visita. Consta de tres canales principales y alrededor de 200 trabajadores, de los cuales 100 son editores.  El gobierno y la publicidad son sus principales fuentes de financiación. Los programas más populares son el noticiario y un programa que habla sobre la vida en Xiantao. La emisión se da desde las 8 de la mañana a las 12 de la noche.


Entrada principal del Edificio de la Televisión de Xiantao


lunes, 17 de diciembre de 2012


                                       Jing Zhou

Hubei depara algunas sorpresas para las que no necesariamente hay que ir muy lejos, no necesariamente tienen que ser la visita de lugares con monumentos y llegar no es necesariamente caro.

Por casualidad en una fiesta de despedida en Pekín conocí a un chico de Jingzhou, ciudad próxima a Xiantao. Nos cambiamos los contactos porque podía ser posible que coincidiésemos algún día. Mi móvil desapareció en Pekin pero Jake , el chico de Jingzhou, envió un mensaje a mi móvil indicándome que iba a estar en su pueblo. Hacía tiempo que tenía pensado visitar Jingzhou porque una chica argentina que también he conocido aquí vivía allí cerca de Jingzhou. El caso es que quedé en ir y efectivamente al llegar a la estación, allí estaba Jake esperando junto a su padre y otro familiar. El dijo que iba a ser mi guía turístico y así fue. Al primer lugar que fuimos fue a las murallas. Con alrededor de 10 km de longitud y unos  9 metros de altura es el lugar más visitado de la ciudad. Es interesante comprobar que todavía se conservan algunas viviendas tradicionales chinas. Después de bromear con algunas de las armas que se utilizaban en la ciudad, nos dirigimos hasta una de las puertas de la misma, donde vía salchichas que colgaban… me dijeron que eran de cerdo y que sabían muy buenas… no me lo creí.



No iba a tardar mucho en comprobar si me gustarían o no esas salchichas. Tras recoger a su madre nos fuimos los cuatro hasta un restaurante muy aparente, en una sala privada donde pidieron platos de carne, verdura, pescado  y varias sopas para que yo pudiese probar los diferentes platos locales. Efectivamente las salchichas y la totalidad de los platos eran excepcionales. Otro de los detalles del día fue el haberme llevado el vino que hacían en su casa para que lo probase y les dijese mi opinión. Para terminar, la hospitalidad china hizo que nos levantásemos de la mesa sin que yo llegase a abrir la cartera en ningún momento desde que llegué.


El mayor río de Asia pasa por Jingzhou y era obligada visita. La temperatura del Yangtsé en invierno no era tan baja como la esperaba y de hecho había gente bañándose en el río. También quedaba por visitar una pagoda del Siglo XVI. Lo único que se nos quedó por visitar fue el museo, donde se conserva una momia con más de 2000 años. Antes de ir a la estación de tren. Jake me compró unas empanadillas chinas para el viaje de vuelta. Para despedirnos me dejo en la misma puerta de la estación de tren, lugar al cual no acceden los vehículos. Queda de este día para mí una nueva lección de lo importante que es poder hablar inglés pero sobre todo de tolerancia y amabilidad. Aquí el extranjero soy yo.
Para terminar la jornada monte en el autobús que me llevaría de vuelta a casa. El bus hizo su última parada, les indique si me podían dejar más adelante, el autobús continuó, y tras agradecerles ese detalle, me contestaron “no hay de que”, pero con una sonrisa de las de verdad.

viernes, 14 de diciembre de 2012


               Beijing, Capital del Norte

Pekín, capital de la República Popular China, rondando los 20 millones de habitantes y con una de los conjuntos monumentales más visitados de Asia, es obligada meta del turismo en China. Yo fui, todo hay que decirlo, porque entre foros, chats y blogs a veces se encuentra buena gente que te facilita las cosas para no tener que perderte en esa urbe en solitario.

Aparecí una fría mañana de diciembre a -5º y con una hoja en la que aparecía el nombre de mi hotel y un mapa que lo situaba ni cercano ni lejano de alguna de las estaciones de la enorme red de metro. Nada más coger el autobús que me llevaría hasta la boca más próxima del metro, un simpático agente de seguridad de la estación de tren se interesó por mi lugar de procedencia, sin pedirme el pasaporte, sino intentando hacerse entender en inglés… y tenía una duda que le removía la conciencia. Él quería saber cómo se llamaba a la lengua inglesa que se habla en Australia… “English” le respondí yo… pero por su expresión, soy consciente de que no satisfice las expectativas al respecto. Una vez que llegué hasta la boca de metro más próxima al hotel debía coger aún un taxi. El taxista no sabía llegar al hotel pero insistiéndole para que no me dejase en mitad de la nada, consiguió dos minutos después llevarme hasta la puerta. Repito: Yo tenía un mapa en el que venía situado el hotel y el número de teléfono… así de pequeño es Pekín. Además de las peripecias para llegar al hotel es necesario indicar que no fue el único taxista que no me supo llevar. Por la noche otro taxista tuvo que llamar al hotel dos veces desde mi móvil para poderme llevar. Mi móvil espero que descanse en la gloria… no lo volví a ver a partir de aquella noche.

Para todo visitante a Pekín hay visitas obligadas. Yo conocí los siguientes lugares:
Templo del Cielo
Central Business District en Gomao (Pekin)
Torre de Pekin

Edificio de la CCTV (Televisión Pública de China)
Pantalla Gigante en Gomao (Pekin)
Interior del Palacio de Invierno
Estadio Olímpico de Pekín
Pabellón en la Ciudad Prohibida
       
         Otra de las interesantes formas de conocer la cultura del pueblo es la gastronomía. El pato Pekín lo pedía yo en los restaurantes chinos de España, pero pedirlo en Pekín con su sopita es algo especial. Si además sin saberlo de repente hay una actuación de música tradicional de la región y de sombras chinescas, el frío de la capital de China se hace más llevadero.

         Sin embargo, lo que todo turista tiene en mente cuando piensa en China es en su gran muralla. Dista a una hora de la estación del Norte de Pekín (Beijing Bei Zhan). Recorrerla se hace difícil por el desnivel de sus muros, pero con viento, -13 grados de temperatura y rodeado de un paisaje de montes nevados es algo más complicado. Al menos el sol estaba presente y había buena compañía. Si vas en estas circunstancias, no lleves agua en la mochila, te llevarás la triste sorpresa de haberte molestado en llevar la botella a cuestas para encontrártela congelada cuando más cansado te encuentres.


Gran Muralla en Badalin a -13º de temperatura
         Lo mejor de Pekin es la oportunidad de hablar con otros europeos, sobre todo con españoles con quien intercambiar impresiones sobre la vida en China.
                                         Fúwù Yuán

No se le puede escapar a un extranjero cuando llega a China la aparición de nuevas profesiones que no se suelen encontrar por tierras occidentales. Uno de los más conocidos son aquellos ciclomotores que llevan detrás un remolque y que sirven para realizar pequeños trayectos a modo de taxi. Otro también muy recurrente son los auxiliares de transporte, más conocidos como aquellos que te empujan en el metro de Pekín si no se cabe. Pero sin embargo, también hay algún tipo de profesiones de las que no tenía referencia alguna como la de los “gorras rojas”.



Algo igualmente llamativo es la forma en la que se publicitan estas nuevas profesiones; eficiente, rápida, económica… y bastante estridente. Curioso modo de despertador, consiste en un megáfono pegado a una grabadora que repite incesantemente la misma frase ya sea el que recoge plástico, el afilador, el que copia llaves… No hará falta decir que terminas en “standby” después de escucharlo durante semanas. No hará falta decir que no es una única frase.

También interesante es el sistema de limpieza de las calles. No es que haya ningún tipo de mecanismo particular en las herramientas de los funcionarios, pero al ver un camión con una gran cisterna de agua, circulando por las calles asustando transeúntes, al ritmo de politonos con villancicos salidos de un juego de luces de Navidad... (Cojo aire después de esta frase)… uno se sorprende un poco, sobre todo al saber que esa melodía es la misma durante todo el año.

Al comenzar este artículo ya he comentado que hay algunas profesiones poco comprensibles como la de los “gorros rojos”. La conocí en mi visita a Pekín. Resulta que llegas a una estación y tu tren sale dentro de una hora, tienes sueño y ya tienes tu billete comprado ¿Qué es lo que no debes hacer?... ¡¡¡No debes contratar a los “gorros rojos”!!! Se trata de un oficio de las estaciones de tren de China en las que unas personas vestidas de rojo y con viseras de color rojo te recogen las maletas y te las llevan al tren acompañándoles por un paso alternativo que te permite, “en principio”, llegar con anterioridad al tren. Hasta ahí bien… porque además es barato (10 yuanes). El problema surge cuando tienen que llevarte hasta un control de entrada para ir por el pasillo alternativo, te sellan el billete y después de dar una vueltecita te llevan hasta un pasillo con una inmensa cola con más “gorras rojas”. Ahí se acabó tu descanso en la litera dura del tren. La cola no avanza y a tu tren cada vez le queda menos tiempo para la partida. ¿Qué hacer?...¿Coges tu maleta y te vas por el lugar habitual?... Noooo, porque tu maleta está en un carro bajo otras tantas maletas de incautos como tú. Después de hacer entender al “gorra roja” que tu tren se va a ir, coge el carro de maletas, adelanta toda la fila de “gorras rojas” y después de llevarte por otro largo pasillo te pide ayuda para bajar las rampas de la estación con el todo el carro lleno de maletas hasta que te las deja frente a tu tren.


                                          Liáng Shuǐ

Algo también a tener en cuenta es el agua. Olvídate del dilema de los restaurantes que dan agua con gas… eso es para principiantes. Aquí solo te servirán agua hirviendo. Las máquinas de agua dan agua hirviendo y si pides agua en una cadena de restaurantes occidental, te darán agua hirviendo. En los supermercados y puestos hay botellitas también de agua hirviendo… ¡que no, que es broma! En los supermercados y puestos callejeros hay botellitas de agua a temperatura ambiente. Basta que dejes el agua en la mesilla de tu habitación y la temperatura será la adecuada para beber y que esté fresca.

Hay multitud de zumos y bebidas refrescantes, desde té hasta batido de coco, desde yogurt a ¿leche?... hay pocas leches la verdad… pero haberlas las hay. También hay Cola Cao para los nostálgicos de los desayunos tradicionales, aunque sabe algo ácido, y Nescafé. Es decir, el hecho en sí, no es que te falte de nada o casi nada, sino que en ocasiones no te apetece lo que hay. Me refiero a que si vas a comer y te ponen arroz y te sirven al lado una sopa que es el agua de haber hervido el arroz… hasta que no pasan unos días y ves que no es una broma de bienvenida, pues no te acostumbras a beberlo. Al igual pasa cuando cambias en un menú de comida rápida una coca cola fresquita por una botella de agua. En mi caso me dieron agua hirviendo para beber, y claro, te acuerdas entonces de lo fresca que te hubiese sabido la Coca Cola.

El agua caliente es algo tan importante que no es raro ver gente que llevan pequeños termos con agua caliente y té siempre consigo. En las estaciones de tren también hay lugares provistos de grifos con agua caliente y buena parte de la comida rápida como sopa de fideos se prepara con agua caliente que incluso los trenes también tienen.

domingo, 2 de diciembre de 2012


Tianmen Nan Zhan

Aprende este nombre antes de venir a Xiantao. Tianmen es la ciudad vecina de Xiantao, pero su estación de tren (Zhan) se encuentra más cercana a Xiantao. Gracias al eficiente sistema de transportes de China... y no es una broma, hay mucha facilidad para transportarte entre las grandes ciudades… y lo mejor de todo… el transporte es eficiente y económico. Hay enormes y modernas estaciones de tren, muy buen servicio de autobuses urbanos y económicos vuelos entre ciudades chinas.
Estación de tren de Wuchang
Esta facilidad, y el hecho de que en el tren te vendan galletas danesas de mantequilla, hacen que sea uno de los medios de transporte que más utilizo. Uno de los primeros lugares que se pueden destacar de Hubei es su capital. Wuhan esta dividida en tres distritos principales y es impensablemente enorme, llena de rascacielos, zonas comerciales e incluso una zona más turística donde se encuentra la Torre de la Grulla Amarilla.

Torre de la Grulla Amarilla (Wuhan)
Además. como cualquier ciudad china que se precie, cuenta con enormes centros comerciales que no dejan de sorprenderte… y si eres español, hazme caso, más aún. Yo pensaba haber visto de todo en la vida, pero encontrarme a Don Quijote y Sancho Panza, un encierro de Sanfermines o unas figuras bailando flamenco en pleno Wuhan, es algo que no es fácil asimilar.

Junto a la propia capital, hay un lugar en Hubei, quizás mas conocido a nivel internacional; “La Presa de las Tres Gargantas”. Para quien llega hasta Hubei es una referencia digna de ser visitada. Construida sobre el curso del Río Yangtsé, está considerada como la mayor presa del mundo y la que registra un mayor nivel de producción eléctrica. Se han realizado diferentes documentales y películas sobre la misma, pero hasta que uno no está frente a ella, no se imagina la cantidad de agua que llega a contener.
Desde Yichang, ciudad próxima a la presa, también es posible recorrer algunas de las gargantas del rio Yangtsé. Paisajes espectaculares de abundante vegetación, construcciones típicas chinas y un legado cultural que puede disfrutarse        gracias a las excursiones que hasta allí acercan a miles de turistas.

Con esta entrada no quiero engañar a nadie diciéndole que Hubei es un paraíso, pero lo cierto es que tiene lugares de obligada visita. Con esta entrada tampoco que nadie piense que es fácil moverse, porque el inglés sigue siendo un idioma poco común entre la población. En todo caso, hacerse con un mapa y poder decir unas frases básicas en chino son fundamentales para no complicarse la vida. Por cierto… que nadie se canse mucho recorriendo Hubei, porque querrá beber agua, y no siempre nos está esperando una fresca botella de agua fría… en el próximo artículo nos introduciremos en el fantástico mundo de la bebida.  

                                                     mǐ fàn

         En china hay que comer, sea comestible o no, y también hay que beber, sea “bebestible” o no. Cuando te digan “En China hay ciudades donde puedes comer por 10 Yuanes” (alrededor de 1,50€) ¿Te lo tienes que creer?... Siiii. Cuando estés en China y tengas que comer por 10 Yuanes ¿Debes hacerlo?... Noooo. ¿Acaso estamos hablando de chicha de mascota?... Noooo (espero que no) Se desayuna sobre las 8 de la mañana. Se come sobre las 11:30 y se cena sobre las 18:30. Se pueden desayunar empanadillas de arroz, comer arroz con verdura y cenar carne y arroz. “Mǐ fàn” se va a convertir en tu gran amigo y te estará acompañando durante toda tu estancia en China. Es complicado mantener una buena dieta con los menús más accesibles, tanto en términos económicos como sanitarios. Cada uno de esos menús de 10 Yuanes se basa en una tapa de carne, verdura o pescado, un bol abundante de arroz y un bol de sopa (agua de cocer el arroz). También hay restaurantes con amplias cartas bastante accesibles de precio 30-40 Yuanes por persona donde se puede disfrutar de una extraordinaria gastronomía local.
         Otras opciones ”Made in China” son los puestos callejeros de verduras, carne o pescado… a veces llega a sorprender muy gratamente por la variedad de sabores y el precio… 2 Yuanes por pincho.
Puesto de pinchos en Yichang
         También es recomendable pasar algún día por el “Hot Pot”, dónde en unas cazuelas constantemente hirvientes en sopa de guindilla, se van añadiendo trozos de verdura o carne junto con fideos. En el caso de pedirla “no picante” comenzarás a sentir los labios al día siguiente, también puedes pedirla picante, pero la próxima entrada del blog va sobre turismo por Hubei y estaría bien si lo pudieses llegar a leer.
Hot Pot en un restaurante de Xiantao
         Como ya he comentado, en Xiantao hay una variedad importante de restaurantes. El otro día estuve a un coreano. Fue una cena extraordinaria. Se trataba de ir llevando a una plancha verduras, carne y marisco. Otros platos que se pueden degustar son también extraordinarios, como la tortilla de cebolla y marisco, que al verla los de la mesa de al lado, también quisieron pedirla. Se lo que se dice que se come en Corea, pero no escuche ladridos que llegasen desde la cocina… y eso me dejó mucho más tranquilo.
Restaurante coreano en Xiantao
         Respecto a las leyendas sobre que "los chinos comen..." no hagáis caso, porque no es cierto… quiero decir que no es cierto que sean leyendas, porque el perro, por ejemplo, si que se come. Tenía una foto de un mercado con un perro colgando de un gancho pero voy a poner otra menos dramática.
Restaurante especializado en carne de perro debajo de mi casa
En todo caso es una gastronomía llena de sabores, colores y aromas. Entra todo por los ojos y en la mayor parte de los casos vamos a encontrar recetas paralelas a las que podemos tener en occidente. Por mucho que les pese a quienes quieran Pato a la naranja, Arroz tres delicias, Cerdo agridulce, Rollito de primavera o Pollo al limón… yo son platos que aún no he probado ni visto en mi paso por China.