viernes, 14 de diciembre de 2012

                                         Fúwù Yuán

No se le puede escapar a un extranjero cuando llega a China la aparición de nuevas profesiones que no se suelen encontrar por tierras occidentales. Uno de los más conocidos son aquellos ciclomotores que llevan detrás un remolque y que sirven para realizar pequeños trayectos a modo de taxi. Otro también muy recurrente son los auxiliares de transporte, más conocidos como aquellos que te empujan en el metro de Pekín si no se cabe. Pero sin embargo, también hay algún tipo de profesiones de las que no tenía referencia alguna como la de los “gorras rojas”.



Algo igualmente llamativo es la forma en la que se publicitan estas nuevas profesiones; eficiente, rápida, económica… y bastante estridente. Curioso modo de despertador, consiste en un megáfono pegado a una grabadora que repite incesantemente la misma frase ya sea el que recoge plástico, el afilador, el que copia llaves… No hará falta decir que terminas en “standby” después de escucharlo durante semanas. No hará falta decir que no es una única frase.

También interesante es el sistema de limpieza de las calles. No es que haya ningún tipo de mecanismo particular en las herramientas de los funcionarios, pero al ver un camión con una gran cisterna de agua, circulando por las calles asustando transeúntes, al ritmo de politonos con villancicos salidos de un juego de luces de Navidad... (Cojo aire después de esta frase)… uno se sorprende un poco, sobre todo al saber que esa melodía es la misma durante todo el año.

Al comenzar este artículo ya he comentado que hay algunas profesiones poco comprensibles como la de los “gorros rojos”. La conocí en mi visita a Pekín. Resulta que llegas a una estación y tu tren sale dentro de una hora, tienes sueño y ya tienes tu billete comprado ¿Qué es lo que no debes hacer?... ¡¡¡No debes contratar a los “gorros rojos”!!! Se trata de un oficio de las estaciones de tren de China en las que unas personas vestidas de rojo y con viseras de color rojo te recogen las maletas y te las llevan al tren acompañándoles por un paso alternativo que te permite, “en principio”, llegar con anterioridad al tren. Hasta ahí bien… porque además es barato (10 yuanes). El problema surge cuando tienen que llevarte hasta un control de entrada para ir por el pasillo alternativo, te sellan el billete y después de dar una vueltecita te llevan hasta un pasillo con una inmensa cola con más “gorras rojas”. Ahí se acabó tu descanso en la litera dura del tren. La cola no avanza y a tu tren cada vez le queda menos tiempo para la partida. ¿Qué hacer?...¿Coges tu maleta y te vas por el lugar habitual?... Noooo, porque tu maleta está en un carro bajo otras tantas maletas de incautos como tú. Después de hacer entender al “gorra roja” que tu tren se va a ir, coge el carro de maletas, adelanta toda la fila de “gorras rojas” y después de llevarte por otro largo pasillo te pide ayuda para bajar las rampas de la estación con el todo el carro lleno de maletas hasta que te las deja frente a tu tren.

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